La carrera del GP de Hungía de F1 celebrada en el circuito de Hungaroring nos ha deparado un buen número de circunstancias extrañas, fuera de lo comúnmente visto este campeonato. Equipos de la clase media se han colado en posiciones ilustres de puntos, equipos de los considerados de cabeza han puntuado a duras penas o ni siquiera han conseguido entrar en los puntos.
Fernando Alonso conquistó la segunda posición en el Gran Premio de Hungría tras una trabajadísima carrera, en la que se intercaló entre los dos Red Bull demostrando una enorme categoría vista la enorme superioridad de los coches austríacos, y sumó un nuevo podio que le mete de lleno en la lucha por el título mundial.
Vayamos ahora con los protagonistas de este disputadísimo Gran Premio de Hungría.
El crack
El crack del fin de semana fue Red Bull, y lo demostró Mark Webber en la carrera. El australiano con una arriesgada y afortunada estrategia conseguió su cuarta victoria del año. En Red Bull apostaron por una estrategia que soprendió a todos. Sus neumáticos blandos aguantaron mucho más de la cuenta y le dieron el triunfo. Es el piloto con más victorias, estuvo impecable de principio a fin, y es justo líder del Mundial.
Vaya día
Tanto para Mercedes GP como para Renault la parada en boxes fue una cadena de infortunios. En Renault es normal, sus mecánicos suelen liarla casi siempre en Hungría, sino que le pregunten a Alonso en 2006. Pero en esta ocasión el perjudicado fue Kubica, y el error fue del mecánico de la piruleta, que la levantó antes de tiempo y provocó el choque con Sutil.
Y en Mercedes debieron fichar a el ’Tuercas’, ya que una tuerca mal ajustada hizo que Rosberg perdiera una rueda, y ésta saliera volando por boxes, golpenado finalmente a un mecánico de Williams, sin consecuencias graves pero que podría haber sido más grave.
Ambos equipos han sido sancionados con 50000 dólares.
El dos caballos
El resto de los equipos comparado con los Red Bull. En principio, parecía que las condiciones del circuito de Hungaroring deberían ser favorables para las características de los monoplazas del equipo austríaco, y no tardaron mucho en demostrarlo apabullando a sus rivales en los entrenamientos del viernes y sábado. Destacar que el ritmo endiablado lo demostraron durante todo el fin de semana y en carrera no fue menos. El propio Alonso confesaba que ‘en un circuito normal no habría aguantado a Vettel”.
Mark Webber ganó la carrera gracias a que pudo sacar más de un segundo por vuelta a sus rivales.
La maniobra
Michael Schumacher que volvió a sacar su lado oscuro. Luchando por la décima posición durante 9 vueltas, el alemán pudo mantener a raya a Rubens Barrichello a base de separarse de él en la curva de entrada a meta, pero en la vuelta 65 el Williams logra entrar en la recta muy pegado al Mercedes e intenta adelantarle por la izquierda.
Schumacher trata de cerrar a Barrichello contra el muro, estando a punto de provocar un gravísimo accidente. Sólo esa maniobra, por la que ha sido sancionado por la FIA con pérdida de 10 posiciones en parrilla para el próximo GP, descalifica toda su carrera, que tampoco estaba siendo demasiado buena hasta entonces.
Revelación
El equipo Sauber, ya qeu ambos pilotos han logrado puntuar por primera vez. Por fin se hizo justicia con De la Rosa, carrerón del español, con la pizca de suerte que le ha faltado durante todo el año a un coche que ha ‘mclarenizado’ con su experiencia. Su compañero Kobayashi también estuvo impresionante. Salía el 23º y terminó 9º. Puntos y remontada muy meritoria. Un talento a seguir.
Decepción
Una nueva “pole” del velocísimo piloto alemán… y nuevamente desaprovechada en carrera (la 6ª este año sin victoria). Todo parecía indicar que se iba a alzar con su tercera victoria cuando una maniobra dejando demasiada distancia entre el grupo y el coche de seguridad en pista, provocó que los sancionaran con un “drive through”. Aunque el alemán siga sin entenderla y no sepa perder, el ‘drive through’ de los comisarios fue más que merecido.
El caso es que una carrera que tenía ganada la convirtió en un tercer puesto por su desconocimiento del Reglamento de Competición y por su incapacidad para superar al Ferrari, bastante más lento en Hungría que su Red Bull, tanto cuando estaba por delante con pista libre como cuando estaba por detrás intentando adelantarle.