nov 12 2010
La promesa de Fernando Alonso
En su primer año con Ferrari, Fernando Alonso está luchando por su tercer campeonato del mundo. Algo histórico si lo consigue, ya que entraría en la leyenda de la Fórmula 1, si no lo está ya gracias a sus dos campeonatos.
Pero este año también debemos recordar que ha tenido demasiados fallos, algo anormal en un piloto que destacaba por eso mismo, pocos errores y regularidad. Por recordar algunos de los fallos, la salida del Gran Premio de China, sanciones discutibles de la FIA o del que vamos hablar, el accidente en la tercera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Mónaco.
En el pasado Gran Premio de Japón, en un artículo del diario El Mundo firmado por Jaime Rodríguez se desvelaba una de esas anécdotas que hacen que el aura de la Fórmula 1 sea cada vez más grande. Durante el lejano Gran Premio de Mónaco, un error en la pista de Fernando, a priori pequeño, destrozaba sus opciones en el principado. El accidente dañaba el chasis del Ferrari F10 lo que le impedía salir a la clasificación y le mandaba al final de la parrilla para la carrera.
Y aquí Fernando demuestra la unión que se ve entre él y el equipo Ferrari, algo que no se vió en ningún momento durante el 2007 en McLaren. Apenado por su error y consciente de que en boxes el abatimiento de los mecánicos es incluso mayor que el suyo, Alonso decide actuar y tratar de levantar la moral de su personal.
Andrea Stella, su ingeniero de pista y portavoz en las carreras del grupo de miembros de Ferrari dedicados en exclusiva al español, define con emoción lo que sucedió entonces, el primer escalón de una remontada que ha llevado al español a las puertas del tercer título mundial, que puede conseguir ya aquí en Interlagos el próximo domingo. “Hizo una cosa. Fué un gesto humano que caló en todos profundamente. No una promesa material, sino algo sencillo que nos emocionó a todos. Demostró su talento para sacar el aspecto positivo a una situación muy negativa“, resume Stella, sin dar más detalles.
Según El Mundo, el piloto redactó para todos sus mecánicos, de puño y letra, en una pequeña nota, donde el asturiano reconocía su error, pedía disculpas por el accidente y prometía a todo su núcleo de trabajo una reacción poderosa que le permitirá estar peleando por el Mundial en las últimas carreras. Firmadas y entregadas en mano, una a una, dentro de los garajes, desde responsables como Diego Ioverno-responsable de operaciones de pista-, al último operario. Ingenieros y mecánicos abrieron el mensaje con curiosidad.
“Si ganamos,lo habremos hecho gracias a todo el equipo, la buena dinámica interna y un coche tan fiable cómo rápido.”
Los testigos del momento aseguran que fué “intenso, único”, especial porque no hay empleados de escudería en la Fórmula 1 más mitómanos e implicados con el escudo que los de Ferrari, donde el piloto tiene tratamiento de príncipe, primero de una lista de cientos de nombres dedicados en la marca del Cavallino a fabricar coches de carreras.
Y Fernando Alonso lo ha conseguido, gracias una gran evolución del F10, sus manos y su talento, le ha permitido llegar a la última carrera de la temporada con opciones de ganar el campeonato a pesar del poderío demostrado por Red Bull. Este espiritu Ferrari y la unión con sus mecánicos se resume en las declaraciones que el asturiano realizó en Interlagos antes de que comenzara el gran premio.
“Si gano finalmente, en qué se difereciará este título de los otros dos? En que lo hago para Ferrari y tiene otra dimensión. Ganar para Ferrari es distinto, de una notoriedad a nivel mundial.”
(RacingPasion, safety-car.es)









